BASTA DE POSTERGACIONES: EL MAULE EXIGE JUSTICIA Y RECURSOS PARA SU AGRICULTURA
El consejero regional del Maule, Alamiro Garrido, lanzó una dura crítica al respaldo histórico que ha recibido el principal motor productivo de la región: la agricultura.
“La agricultura es la columna vertebral del Maule. Genera miles de empleos, sostiene comunas completas y aporta decisivamente a las exportaciones frutícolas, vitivinícolas y de granos del país. Sin embargo, por años, con distintos gobiernos, hemos visto falta de inversión estratégica y ausencia de políticas de Estado de largo plazo”, afirmó.
Ingeniero agrónomo y empresario con más de 27 años de experiencia, Garrido recordó que en la región predominan pequeños y medianos productores. En el caso del arroz, más del 75% corresponde a pequeños agricultores, especialmente en el Maule Sur, con más de 17 mil hectáreas productivas en la zona centro sur. A ello se suman productores de berries, viñateros, maiceros y trigueros que sostienen el empleo rural.
Uno de los puntos más críticos es la concentración en la comercialización de granos como el maíz y el trigo. “Existen mercados altamente concentrados donde pocos actores definen las condiciones de compra. En la práctica, funcionan como duopolios que afectan directamente el precio que recibe el agricultor”, sostuvo.
Asimismo, cuestionó el impacto de las importaciones en los precios internos. “Se argumenta que el precio internacional es más bajo y eso presiona el valor interno. Pero no siempre se prioriza la calidad. Muchas veces el producto importado tiene estándares distintos o inferiores respecto de la producción nacional, que cumple mayores exigencias técnicas y sanitarias. El agricultor chileno compite en desventaja”.
En materia sanitaria, advirtió que el Servicio Agrícola y Ganadero requiere mayor financiamiento para enfrentar amenazas como la Lobesia botrana, que afecta a viñedos y arándanos, impactando directamente la competitividad exportadora. También alertó sobre la falta de apoyo a productores de frutillas afectados por nematodos, quienes no cuentan con subsidios suficientes para reconversión o manejo de suelos.
Garrido fue enfático en que el Maule presenta un déficit en desarrollo varietal de berries y adaptación al cambio climático. “Necesitamos inversión en genética, nuevas variedades y mayor transferencia tecnológica. Si no avanzamos en innovación, perderemos competitividad frente a otros países”.
El sector silvoagropecuario representa un porcentaje significativo del empleo regional y en varias comunas rurales supera el 30% de la ocupación. “Cuando cae el precio del maíz o del trigo, cuando una plaga no es controlada o cuando no hay apoyo a la reconversión, no solo pierde el productor. Se afecta el comercio local, el transporte y toda la economía territorial”, enfatizó.
Actualmente presidente de la Comisión de Agricultura, Estrategia y Fomento Productivo del Gobierno Regional, Garrido señaló que el esfuerzo regional no basta frente a la magnitud del desafío. “Necesitamos embalses, tecnificación, seguridad hídrica, infraestructura habilitante como un puerto para fortalecer la salida exportadora y mejor conectividad aérea. Pero, sobre todo, una política nacional que proteja estratégicamente la producción interna y fortalezca la competencia”.
Finalmente, llamó a que la descentralización se traduzca en recursos concretos. “No pedimos privilegios. Pedimos justicia territorial. Si el Maule alimenta a Chile, Chile debe proteger y potenciar al Maule”.
La agricultura, concluyó, no puede seguir esperando.